Los numerosos beneficios de la cúrcuma para la salud
La cúrcuma es una planta (Curcuma longa) que procede de de la India y el sudeste asiático. Aunque, actualmente también se cultiva en otros muchos países como Perú, Costa Rica, Nigeria, Liberia y Jamaica. Se trata de una planta herbácea de hojas largas dotada de una raíz grande de unos 10 cm de diámetro.
La raíz de la cúrcuma se corta en rodajas y, una vez seca, se tritura para consumir el polvo por sus propiedades medicinales y culinarias. Su color entre amarillo y anaranjado confiere al curry y a otros platos en los que se emplea su color característico.
Su empleo se extiende por lo menos a más de 2500 años. En Asia se sabe que se utilizaba para teñir tejidos, como las túnicas de los monjes, además de para fines medicinales. Su uso se extiende a preparados medicinales, comidas y preparados de belleza. Marco Polo ya citaba la cúrcuma en sus escritos.
A pesar de que la cúrcuma se venía utilizando contra los problemas gastrointestinales, enfermedades del hígado, dolores articulares, para cicatrizar heridas, etc., la ciencia no se preocupó de estudiar los beneficios de la cúrcuma para la salud hasta hace pocas décadas.
Las principales propiedades medicinales y saludables de la cúrcuma son debidas principalmente a la curcumina, por lo que es frecuente encontrar suplementos alimenticios de cápsulas de curcumina.
Los beneficios de la cúrcuma para la salud son muchos. Veamos algunos.
La cúrcuma es antioxidante
La cúrcuma puede anular el efecto de los radicales libres en el organismo. Este efecto de los radicales libre puede oxidar las grasas (lípidos), generando enfermedades como la aterosclerosis. El colesterol "malo" LDL, al oxidarse puede iniciar o empeorar el proceso de acumulación de lípidos y otras suntacias en la pared de las arterias, pudiendo llegar a obstruirlas y provocar un serio problema cardiovascular.
La cúrcuma protege al ADN de la oxidación de una forma más eficaz que la vitamina A y la vitamina E.
La cúrcuma protege contra la oxidación de los ácidos grasos de las membranas celulares, proporcionando protección al cerebro, hígado, riñón y bazo.
La cúrcuma es antiinflamatoria
Según algunos estudios la capacidad antiinflamatoria de la cúrcuma contra la artritis es comparable a la de los fármacos antiinflamatorios. No en vano se ha utilizado tradicionalmente contra la inflamación producida por el reumatismo y la artritis.
La curcumina interviene en el metabolismo del ácido araquidónico e inhibe la formación de prostaglandinas y tromboxanos inflamatorios. Asímismo inhibe la producción de leucotrienos y enzimas como la elastasa, colagenasa e hialuronidasa. La cúrcuma influye sobre la expresión de genes disminuyendo la destrucción de las articulaciones y del hueso articular.
La cúrcuma ayuda contra el Alzheimer
En la Universidad de California se realizó un trabajo de investigación que manifestaba que la bisdemetoxicurcumina de la cúrcuma previene la acumulación en el cerebro de proteinas beta amiloides (que son las que matan las neuronas al formar placas en el cerebro).
La cúrcuma contra el cáncer
Muchos son los estudios efectuados sobre las propiedades anticancerígenas de la cúrcuma. De hecho la curcumina es de los compuestos naturales con más estudios contra el cáncer.
La cúrcuma ejerce una actividad preventiva puesto que la toma de cúrcuma se relaciona con un menor riesgo de padecer cáncer.
Se ha visto que la curcumina impide el proceso de inicio y desarrollo del cáncer induciendo a la apoptosis celular (proceso de muerte programada de las células), reduciendo la inflamación, inhibiendo la transformación de células normales en cancerosas y frenando la angiogénesis (proceso de formación de nuevos vasos sanguíneos en los tumores para alimentarse).
Agunos estudios han puesto de manifiesto que la cúrcuma suprime diferentes tipos de tumores, ayuda al organismo a producir antioxidantes como el glutation y no perjudica a las células sanas.
Diversos estudios han probado la capacidad de la cúrcuma de actuar contra cáncer de mama, próstata, piel, intestino, útero y pulmón.
Al usar la cúrcuma conta el cáncer es importante saber que debe absorberse una buena cantidad de curcumina, su principal principio activo. Por ello es importante emplear productos cuya formulación favorezca su absorción.
La cúrcuma es antimicrobiana
La curcumina posee actividad contra el virus VIH. Diversos experimentos han probado que la curcumina inhibe la replicación del VIH-1.
In vitro se ha comprobado que la cúrcuma actúa contra las bacterias gram positivas. También se ha probado su efectivodad contra la salmonella, algunos parásitos y hongos.
La cúrcuma protege el hígado
La cúrcuma protege el hígado de la acción de las toxinas, la oxidación y los parásitos. Previene la formación de cálculos biliares, ayuda a tratar la hepatitis y disminuye el nivel de colesterol LDL.
La cúrcuma y el aparato digestivo
La cúrcuma es una planta benefactora del sistema digestivo. Protege contra las náuseas, ayuda a hacer la digestión, mejora el apetito, protege contra el cáncer de colon y protege la mucosa del aparato digestivo.
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